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¿Más de una opción para entrar a la Universidad? 4 puntos para discernir

¿Más de una opción para entrar a la Universidad? 4 puntos para discernir

Cuando supe mi puntaje para entrar a la universidad entré en un estado de indecisión tremendo porque tenía más de una opción para postular y no sabía por cual ir. Fue tanto así que de los tres días que tenía para postular, lo hice en la última media hora (con un poco de adrenalina en el cuerpo). Además, mi elección no fue muy asertiva que digamos.

Entre mis opciones más fuertes al momento de postular estuvo Pedagogía en Educación Física (PEF) e Ingeniería en Plan Común (IPC), carrera a la cual entran los que aún no se deciden bien por cual ingeniería (para que te vayas haciendo una idea de lo perdido que estaba). Postulé a IPC y quedé. No sé si lamentablemente o felizmente, ya que al ver el resultado me entró una gran tristeza. Favorablemente la lista corrió y me pude cambiar a PEF.

Recuerdo que mi modo de pensar al momento de decidir por cual postular era muy absurdo, embargado además por muchas emociones, miedos, prejuicios, opiniones externas que no me dejaban decidir en paz. Le agrego también que Dios no hacía parte de mi vida en esos momentos. Pero gracias a esto aprendí muchas cosas en el camino de las cuales ahora te comparto con algunas ideas y preguntas vitales para ayudarte a discernir tu carrera.

No iré a los clásicos “no pienses en la plata que ganaras” o “no escuches a tus padres, decide por ti” porque eso creo que ya los has escuchado. Vamos por otros puntos interesantes

Nos basaremos en algunas ideas y preguntas para discernir. Tienes que saber que ninguna de ellas por si sola determinará tu decisión, pero si te ayudarán a profundizar y a acercarte a ella.

1. MIRAR CON CUIDADO LAS ASIGNATURAS DE LA SECUNDARIA Y LA CARRERA A ELEGIR

Con frecuencia sucede algo como: “Me va bien en matemáticas, podría ser ingeniero. Pero también me va bien en biología, podría estudiar enfermería”. Que te vaya bien en matemática no significa que tengas que ser ingeniero/a. Lo mismo para salud y alguna carrera como enfermería. Si fuese por eso los estudiantes de ingeniería no deberían sufrir con ramos como cálculo y los de salud con asignaturas como anatomía o fisiología. Además, una cosa es que te vaya bien en biología y otra es que puedas y desees atender con amor y pasión a los enfermos.

Es cierto que el rendimiento escolar en las asignaturas te entrega una mirada de tus habilidades, pero no debería ser el factor más importante y determinante, sino solamente una variable a considerar. Esto lo digo porque conozco muchos compañeros de universidad y carrera, e incluso yo mismo, que no éramos muy hábiles en ciertas asignaturas del colegio, pero al llegar a la universidad, la carrera y las asignaturas nos motivaban a tal modo que los anti-biología amaban las células y los anti-lenguaje amaban los filósofos y teóricos (este era mi caso) y eso nos motivaba a estudiar y generar nuevas habilidades. La pasión cambia muchas cosas.

Por lo tanto, tomaría esto con cuidado, como un factor secundario, ya que no debes escoger una carrera solo porque en el colegio te iba mejor en una determinada asignatura, debes también mirar hacia el futuro y escoger aquella en la cuales tú te puedas desarrollar con más plenitud, debes ir más allá y ver qué es lo que Dios quiere de ti.

  • ¿Qué habilidades poseo para estudiar cada una de las carreras que tengo de opción?
  • ¿Cuál de las carreras conjuga mejor con las habilidades a las que Dios me llama a desarrollar?

(Escribe la carrera y al lado de ella escribe las habilidades que tienes para ejercerla y las habilidades que sientes que Dios quiere que desarrolles)

 

2. ¿QUE HICISTE EN TU VIDA PASADA?

No me refiero a lo que hiciste mientras eras faraón egipcio o soldado romano (sabemos que la vida pasada no existe), sino a tu vida de niño y de joven dentro y fuera del mundo académico. Tengo muchos cercanos que quieren estudiar carreras en donde JAMÁS EN SU VIDA hicieron algo parecido a esa carrera. Personas que quieren estudiar medicina y nunca se han preocupado de alguien cuando se enferma, Profesores que nunca le enseñaron a nadie, Trabajadores Sociales que nunca ayudaron a nadie más que así mismos, Ingenieros en Construcción que con suerte jugaron Jenga, y así podría seguir.

Ahora, si tu vida pasada no fue nada más que ver netflix o jugar playstation tenemos un problema. Ante este escenario la opción es entregarse de todo corazón en oración buscando orientación de Dios, siempre hay algo que puede rescatar de la vida.

No hay que considerar solo las notas de mi pasado académico, hay que agregar también tus cualidades humanas e intereses sociales. Mirar cuales eran tus intereses, tus temas de conversación, tus actividades que realizabas sin que nadie te las pidiera, los lugares que frecuentabas, son puntos interesantes para reflexionar.

Entonces a la hora de comparar dos carreras.

  • En que ambientes te desarrollabas mejor ¿niños, adultos, abuelos? ¿enfermos, sanos, curiosos? ¿laboratorios, aire libre, oficinas?
  • ¿Qué hice sin que nadie me lo pidiera?
  • De las opciones de carrera que tengo ¿Cuál se parece más a lo que hice en mi vida?
  • Si no hice mucho en mi vida más que ir al colegio ¿En dónde siento que Dios me invita a desarrollarme? ¿Qué dicen los demás de mí? ¿En qué carrera me ven mejor?

 

3. NO ELIGES EL DESTINO, ELIGES EL CAMINO

No pienses que lo que eliges te destinará lo que harás toda tu vida porque no es así. La carrera universitaria, técnica o lo que sea que estudies no es un fin, es un medio que te permitirá avanzar hacia el fin para el cual Dios te creó.

Por lo tanto, si estás entre dos o más carreras, elige la carrera pensando en cuál será la mejor herramienta para el futuro, cual podrá dotarte de más habilidades y conocimientos que te permitan ir haciendo camino para encontrar la voluntad de Dios.

De hecho, incluso con los tiempos y la dinámica laboral actual es muy probable que puedas utilizar esas habilidades en un trabajo distinto al que pensabas. Las generaciones actuales de egresados, que están en la categoría de “millenials”, utilizan la carrera estudiada como puerta de entrada al mercado laboral, pero después, con las redes, habilidades e intereses adquiridos, llegan a cambiarse aproximadamente 4 veces de trabajo antes de los 32 años e incluso suelen terminar muchas veces en trabajos diferentes a los de su formación, muy diferente a lo de nuestros padres o abuelos que se la pasaban muchos años en sus trabajos (Mira este artículo y te harás una idea). Ante esto es mejor escoger una carrera que te ayude a obtener habilidades y conocimientos para los escenarios cambiantes del futuro.

  • Entre las opciones de carrera que tengo ¿Cuál me dará más herramientas para desenvolverme en el futuro hacia donde Dios me llama?
  • ¿Cuál se acerca más al camino en donde siento que debo desarrollarme?

 

4. ¿EN QUE PROFESIÓN SOY MÁS “YO MISMO”?

Siempre intento cuestionar a aquellos jóvenes que eligen bajo la frase “me gusta esta carrera porque ayuda a la gente” y me pregunto ¿Qué profesión no ayuda a la gente? ¿existirá alguna que no ayuda a nadie? No lo creo. Todas, directa o indirectamente, ayudan a las personas. La frase, a mi juicio, debería ser: “me gusta esta carrera porque me permitirá se más yo mismo”. Probablemente eso ayudará mucho a las personas.

Suele suceder la idealización de las carreras, y pensamos “¡que bonitas que son!”, “me gusta esa carrera y lo que hacen”, “que sería del mundo sin esta carrera”, pero una cosa es que sea bueno lo que hacen y otra cosa es que sea lo que TU tienes que hacer. Puedes admirar a un cantante o lo que hace un personaje, pero no por eso debemos pensar que porque nos gusta debemos ser como él. Al hacer esto nos equivocamos. Debemos buscar la identidad que Dios nos ha dado a nosotros y para eso basta un largo camino.

  • De las carreras que tengo como opciones ¿En cuál yo puedo servir más a las personas? ¿Por qué?
  • ¿Haciendo que cosas yo podré ser más útil a los demás?
  • ¿Qué carrera me permite ser más yo mismo y al mismo tiempo ayudar a los demás? ¿Por qué?

 

UNA ETAPA CON DIOS

Debes saber que la carrera perfecta no existe. Ni para ti, ni para mí, porque nadie está destinado a ser estudiante y pasarse su vida sentado en una sala. Debemos comprender que esta es una etapa, un medio en el cual conocerás más a Dios, las necesidades del mundo, a ti mismo y a las opciones que tienes para ayudar. Algo fundamental en el discernimiento de las cosas de Dios está en elegir lo que más te lleve a Él, a su voluntad. Puede no estar tu carrera perfecta, pero puede quizás existe una que te permitirá acercarte más a lo que Dios quiere de ti. Saber esto no es instantáneo, es un camino de muchas preguntas y decisiones complejas. Pero hay algo que desde mi propia experiencia he vivido, y es que Dios usa todos nuestros aciertos y errores para mostrarnos su camino y hacernos felices. Él es fiel.

 

“Encomienda al Señor tu camino, confía en él, y él actuará”.

Salmo 37, 5

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Sobre el autor

Matías Campos

Chileno. Me gusta el silencio y el buen ruido. Me encanta la naturaleza y correr riesgos de supervivencia en ella. Soy deportista y músico (amateur pero lo disfruto mucho). Anhelo a Dios con todo mi ser y trabajo para que los demás puedan gozar de lo mismo. Profesor, Master en Coaching y Liderazgo Personal de la Universidad de Barcelona. Miembro de la comunidad Flecha del Salvador.

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